Cada vez más los municipios se preocupan por contar con gobiernos abiertos y receptivos, dispuestos a integrar a los/as ciudadanos/as en los procesos de toma de decisiones. Se trata de escuchar y de fomentar la participación de todas las personas que quieran implicarse en los problemas que les afectan, aportando puntos de vista, inquietudes y soluciones.
